De battre mon coeur s'est arrêté
Violencia y pasión. Un intento por romper los moldes que se van haciendo cada vez más sólidos en torno a una vida, por atrapar las posibilidades que ya se creían perdidas.
Romain Duris ES la película. Es brutal, frío, irónico, tierno; en sus ojos se lee una rabia absoluta, la violencia, también una desgana total, aniquiladora. Y la pasión por ese otro mundo al que aspira.
Sólo por él merece la pena ver De battre mon coeur s'est arrêté aunque la película no sea redonda.
PS. Audiard y Benacquista vuelven a colaborar (Sur me levres y ahora en producción y con una pinta estupenda, Les Disparus ). En este caso se trata de un remake. En la versión original, Fingers de James Toback, Harvey Keitel tiene el papel principal.
